La metalmecánica mendocina tiene un estrecho vínculo con la vitivinicultura, y recienteme un hecho volvió a marcar esa relación. Es que una empresa local realizó en días pasados un importante envío de tanques para un establecimiento vitivinícola de La Pampa. Los implementos tuvieron por destino la Bodega del Desierto, que se construye en la mencionada provincia.
En concreto se trata de la Cooperativa de Trabajo Metal Liniers Limitada, que fue fundada por ex empleados de la desaparecida firma Bucolini, una centenaria empresa que ya no existe y se dedicaba a la fabricación de maquinarias y prestación de servicios con destino a la industria alimenticia, con especial énfasis en el sector vitivinícola.
Con el tiempo, Metal Liniers fue mejorando en materia de infraestructura y equipamiento, e incorporó tecnología de punta para la fabricación de distintos implementos. Paralelamente, comenzó a trabajar en la formación y capacitación de todo el personal, para poder adaptarse a las exigencias cada vez mayores de los clientes del establecimiento.
“La producción está a full a pesar que nuestra materia prima, el acero inoxidable, es totalmente de importación. Tenemos cera de 100 empleados y cumplimos con todas las normas de calidad. Queremos seguir produciendo y dando empleo a la gente de la zona”, comentó Miguel Cortez, directivo de la firma mendocina. Los tanques fueron fabricados en Coquimbito (Maipú) en su planta de carril Rodríguez Peña al 4935, de donde salió el convoy de camiones trasladando la carga.
Actualmente Liniers es el uno de los mayores fabricantes de tanques de acero inoxidable de Cuyo, con exportación de esos recipientes a EEUU, México, Perú, Uruguay, Chile, Australia y Bolivia. Entre sus clientes locales se encuentran Chandon, Zucardi, Peñaflor, Fecovita, Norton, Luigi Bosca y Los Haroldos.