A los 99 años, Enrique Eskenazi, fundador del Grupo Petersen, falleció dejando un legado empresarial y familiar que marcó dos siglos. En una ceremonia íntima, su familia –compuesta por sus cinco hijos, 14 nietos y 9 bisnietos– lo despidió según su voluntad. Sus restos descansarán junto a los de su esposa, Hazel Sylvia Toni Storey de Eskenazi.
En un comunicado, el Grupo Petersen destacó su vida como un ejemplo de liderazgo, innovación y compromiso con el progreso del país. “Su trayectoria no pasó inadvertida en el país ni en el exterior, siendo reconocido como un empresario inspirador y defensor de valores humanistas y familiares”, resaltó el texto.
De Santa Fe al liderazgo empresarial
Nació el 4 de agosto de 1925 en Santa Fe, Eskenazi se graduó como ingeniero químico en la Universidad Nacional del Litoral y se especializó en ingeniería de alimentos en instituciones de Estados Unidos, como el Illinois Institute of Technology. Su carrera comenzó en el influyente Grupo Bunge y Born, donde desarrolló una sólida visión empresarial.
En la década de 1980 asumió la gerencia de la constructora Petersen, Thiele & Cruz, transformándola en el Grupo Petersen, un holding que hoy opera en sectores clave como la construcción, energía, finanzas y agroindustria.
En San Juan tienen un polo de producción de casi 10.000 hectáreas ubicado en el Valle de Zonda, donde se producen uvas de alta calidad para vinificar y olivos para la producción de aceites premium.
Hitos destacados de su carrera
Entre sus mayores logros destaca la adquisición de bancos provinciales: Banco Santa Fe (1996), Banco San Juan (1998), Banco de Entre Ríos (2004) y Banco Santa Cruz (2008). Estas operaciones posicionaron al Grupo Petersen como un referente en el sector financiero.
En 2008, lideró la histórica compra del 25% de YPF en asociación con Repsol, convirtiéndose en vicepresidente de la petrolera. Aunque la expropiación de la empresa en 2012 impactó al grupo, su visión estratégica para el desarrollo energético quedó plasmada en este capítulo clave de la industria nacional.
Un legado que trasciende generaciones
El modelo de negocio basado en la cooperación público-privada y la diversificación empresarial seguirá siendo la guía del Grupo Petersen. “Su ausencia no será definitiva; las lecciones de su vida perdurarán en las generaciones que lo sucederán”, concluyó el comunicado oficial del grupo.
Enrique Eskenazi deja un legado de progreso, innovación y valores que continúan marcando el rumbo de la economía argentina. Más allá de los negocios, Eskenazi promovió iniciativas culturales y sociales. Participó activamente en la Fundación Ecuménica Conocer, fomentando el diálogo interreligioso, y lideró la creación de la Plaza del Vaticano en Buenos Aires.
Su aporte a instituciones como COPAL, el INTI y la Unión Argentina de la Construcción, junto con sus conferencias en foros internacionales, subrayan su rol como un referente tanto en el ámbito local como global.