Según el Ministerio de Salud, para definir un caso sospechoso de Covid-19 hay que presentar dos o más de los siguientes síntomas: fiebre, tos, odinofagia (dolor de garganta al tragar alimentos), dificultad respiratoria, cefalea, mialgias y diarrea/vómitos; o bien, alguno de los indicios mencionados, sumado a haber sido contacto estrecho de alguien con coronavirus. Además, hace pocas semanas, la cartera de Salud agregó la rinitis o congestión nasal entre los posibles síntomas.
La rinitis en realidad no es un síntoma, sino un término que se refiere a la inflamación de la mucosa nasal, que puede ser aguda o crónica y ocurrir por muchas causas. Entre las agudas, la más frecuente es la rinitis viral, que actualmente incluye a la rinitis causada por SARS-CoV-2 y forma parte del cuadro que presentan algunos pacientes con Covid.
La inflamación de la mucosa nasal puede ser aguda o crónica. Entre las agudas, la más frecuente es la rinitis viral, que actualmente incluye a la causada por SARS-CoV-2.
Por otro lado, hay varios virus que provocan rinitis aguda como, por ejemplo, los rinovirus, influenza o adenovirus, con cuadros que van desde un resfriado común hasta una gripe. La única forma de discernir entre estos y el causado por coronavirus es mediante un test que detecte al antígeno viral del SARS-CoV-2.
Si bien la rinitis es un ítem poco específico (es raro que por sí solo indique que alguien padece Covid-19), es importante saber que es muy frecuente entre quienes cursan la enfermedad; y lo mismo ocurre con el dolor de garganta. En cambio, las pérdidas del gusto y el olfato, aunque no son tan frecuente en pacientes con corona, cuando surgen, dan pie a un nivel alto de sospecha que se toma como único criterio para recomendar el testeo.
En síntesis, ante el inicio súbito de síntomas nasales acompañados por alguno de los indicios enumerados; o ante la pérdida repentina del gusto o del olfato, se recomienda realizar el test de Covid-19.
En cambio, cuando nos referimos a rinitis crónica, que está presente más de cuatro días a la semana por más de cuatro semanas, sabemos que se trata de una afección que padece el 20% de la población local y que la causa más frecuente es la rinitis alérgica, responsable de más del 60% de los casos de rinitis crónica.
La rinitis crónica, en cambio, es una afección que padece el 20% de la población argentina y su causa más frecuente es la rinitis alérgica.
La rinitis crónica, en cambio, es una afección que padece el 20% de la población argentina y cuya causa más frecuente es la rinitis alérgica.
Esta situación lleva a que muchos pacientes tengan síntomas de inflamación nasal durante todo el año debido al polvo del hogar o, por épocas, frente al polen.
Con el inicio de la pandemia, se han dado dos situaciones que confunden a los pacientes. Por un lado, algunos con rinitis crónica se preocupan, creen que sus síntomas nasales son producto del Covid-19 y terminan realizándose múltiples hisopados. Descartada la infección, continúan con síntomas.
Sin embargo, otros refieren haber comenzado con síntomas de rinitis y creer que se trataba de la variante alérgica, cuando, en realidad, era coronavirus y, por lo tanto, la enfermedad se diagnosticó tarde.
Para no atravesar la pandemia asustados, se recomienda a quienes padecen rinitis crónica consultar a un otorrinolaringólogo para evaluar si es necesario un tratamiento.
Lo que se recomienda es que aquellos con rinitis crónica realicen la consulta con un otorrinolaringólogo para evaluar el caso y, si es necesario, comenzar el tratamiento.
Al agregarse el ítem “rinitis/congestión nasal” a la lista de casos sospechosos, muchos pacientes con rinitis crónica consultan sobre si deberían testearse siempre que aparezca el síntoma. En el caso de un agravamiento súbito de la patología habitual y del surgimiento simultáneo de síntomas sospechosos de Covid-19, hay que hacerlo.
* Médica otorrinolaringóloga, especialista en Rinología, Hospital Italiano. ana.cajelli@hospitalitaliano.org.ar Contenido exclusivo de revista Rumbos.