Grito en el campo: explotación y precariedad en el agro mendocino
A mediados de abril de 2021 se viralizó un video de un hombre conduciendo un tractor que aplasta a un trabajador rural contra un poste. Las imágenes expusieron situaciones de precariedad en las que viven muchos chacareros. La familia de Urbano Lamas y Yolanda Amador intenta recuperarse de lo vivido aquel día, en el que los dueños de la finca en la que trabajaban intentaron sacarlos por la fuerza, y en un nuevo lugar retomaron la labor de la tierra.

Parte de la familia Lamas-Amador: Urbano Lamas, Yolanda Amador y sus hijos Josué, Damaris, Rocío, Romina y Alex (el joven que fue atropellado). Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Urbano se asegura de que el agua llegue a los plantines de cebollas. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

La familia Lamas-Amador consiguió, luego del incidente con el tractor, volver a trabajar pronto en otra finca. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Los jóvenes tuvieron que cosechar en una chacra, en la que les entregaron almácigos de cebolla como forma de pago, para tener algo que plantar. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

La familia siempre ha tenido una meta: trabajar para un futuro mejor. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Yolanda Amador calienta agua fuera de la casa propia a la que se mudaron recientemente, en Las Violetas (Lavalle). Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Yolanda Amador es boliviana y llegó a la provincia hace 24 años. Con su trabajo en las chacras y mucho esfuerzo pudo criar sola a seis hijos. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Alex el mayor de los hijos y fue a quien le aplastaron la pierna con un tractor. Afortunadamente, no sufrió daños permanentes. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Urbano Lamas vive en Mendoza desde pequeño y se dedicaba al rubro de la carne, pero cuando conoció a Yolanda y llegaron dos hijos más decidieron trabajar juntos la tierra. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Con algunos cultivos de invierno, apuntaban a tener un ingreso mientras esperan que los patrones anteriores les paguen la deuda, que se encuentra en la Justicia. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

En la nueva casa y lejos de donde vivían antes, recuperaron un poco la tranquilidad, pero aún no logran superar la difícil situación que vivieron. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Almácigos de cebolla que los jóvenes obtuvieron a modo de pago por su trabajo en una chacra. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Con la pericia de la experiencia, van colocando rápidamente los brotes de cebolla, horas antes de que les toque el turno de riego. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Luis Gutiérrez ha vivido las durezas del campo desde pequeño, ya que su mamá fue trabajadora golondrina. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
Lo Más Destacado